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Padres de un niño notaron que su hijo no se movía cuando vieron lo que era entraron en pánico.

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Niño sufrió parálisis por un insecto que es muy común en casa

Cuando se tiene un hijo es normal estar escuchándolo todo el día mientras corre y juega por los alrededores, ese ruido, por molesto pueda ser, es el indicador de que está bien y está entretenido haciendo algo, cuando dejamos de escucharlo es cuando nos debemos preocupar, ya que solo puede significar algo malo.

[spoiler title=”Ver Historia”]Cuando nuestros hijos están en un silencio profundo puede esto significar varias cosas, en el mejor de los casos están entretenidos en la televisión o en algún juego, en un caso muy agobiante están realizando una travesura en la casa y en el peor de los casos está la historia de esta familia.

Esta pareja vivía a solas con su pequeño hijo, era un día normal y todo se desarrollaba con total normalidad, hasta que en un punto notaron que su hijo estaba muy callado y que no se sentía su presencia por la casa, cuando fueron a ver qué pasaba, no podían creer lo que estaba sucediendo, su hijo no podía mover las piernas.

Los padres se quedaron atónitos ante el hecho de que su hijo estuviera paralizado, lo llevaron de emergencia al hospital más cercano. Los padres pensaron todas las posibilidades por las que su hijo podía estar en esta situación y solo se les ocurrió relacionarlo con un golpe en la cabeza que ese había sufrido el día anterior, al cual no le dieron mucha importancia.

Debido a esta sospecha, los médicos realizaron todas las pruebas pertinentes, pero todo estaba en buen estado. Sin embargo, el niño seguía empeorando, su parálisis aumentaba progresivamente hasta llegar a un punto donde no podía mover ninguna parte del cuerpo, solo podía respirar.

El niño fue trasladado, como medida desesperada, a un hospital más grande y especializado en casos pediátricos. Los médicos revisaron todo el cuerpo del niño, hasta que encontraron la causa de la parálisis: una garrapata detrás de la oreja del pequeño.

La garrapata que le estaba succionando la sangre era la razón del problema, ya que hay algunas garrapatas que contienen una neurotoxina en sus glándulas, la cual entra a la sangre de la persona y esto es lo que produce una parálisis que comienza por las piernas y se va extendiendo.

Por suerte, el efecto desaparece en el momento en el que la garrapata es retirada, por lo que el niño pudo salvarse, sin embargo, otros treinta minutos en ese estado podrían haberle quitado la vida.

 Este acontecimiento no es muy común, pero siempre se debe tener todo este tipo de situaciones en cuenta, para poder evitarlas y saber cómo reaccionar en estos casos.


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